Lluvia de estrellas .
En las
profundidades
de tu seno
ya maternal, dos semillas se unieron en una tremenda explosión en silencio.
Las células se multiplicaron
Vertiginosamente.
Ahora en tu intimidad única
ya eres madre del ser que crece en ti.
Como un big-ban, o mejor como
la mano de Dios abierta, multiplicándose
en infinidad de estrellas, crece
un
ser único, irrepetible, sobre el cual
depositas, entregas, todo tu amor incondicional.
Su papá espera a tu lado. Pasaran los días,
las semanas, los meses, y en un añorado instante,
dará su primer grito jubiloso a la vida.
No hay comentarios:
Publicar un comentario