La mente caminará lentamente como tortuga ociosa, no como otrora con la velocidad del viento.
Tus pensamientos por momentos,
se desvanecerán como las nubes en
el firmamento.
como
blancos algodones, que se juntan y separan.
Qué será de ti, sin el tibio beso.
Qué será de mi, si ya no deseo.
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