Desesperacion y amistad.
Sentados sobre una cornisa de un
edificio muy alto, se encontraron una mujer y un hombre. Él le dice a la mujer:
mire lo que son las vueltas de la vida, donde nos vinimos a encontrar, ¿Se
siente bien? si, tratando de sobrellevar una situación lamentable en mi vida.
No me diga, le responde el, yo también estoy en eso. Resulta que durante muchos
años, tuve una librería, que era toda mi vida y pasión. Me fue muy bien durante
mucho tiempo, pude hacer bastante dinero, pero luego comenzaron a bajar las ventas,
aumentaron los gastos, y de a poco me quedé casi sin nada; ahora con mis
setenta años, que voy a hacer. Estoy desesperado. Usted, cuénteme, ¿qué le
ocurrió? Ella primero le dice: es terrible lo que le pasó, realmente. Yo tengo
cincuenta y cinco años, llevaba una buena vida, de trabajo, con mi familia pero
hoy temprano salí de compras y entré en un supermercado, y a lo lejos veo a mi
esposo, quien caminaba del brazo con una jovencita de unos 20 años. Me quería
morir, jamás pensé que mi esposo me haría semejante cosa, él con la edad que
tiene. Yo siempre fui una buena esposa, totalmente fiel, nos llevábamos muy bien,
pero la vida a veces nos enfrenta a situaciones tan desafortunadas, y sobre
todo sin ningún motivo, el alma se me fue a los pies, mi corazón comenzó a
latir con fuerza, me di media vuelta y me fui, no podía mirar más. Luego se
miraron con una sonrisa y decidieron dejar ese lugar, naciendo así una nueva
amistad.