El árbol se conmovió por el hombre, se sacudió sus raíces y
corrió para ayudarle, lo veía débil y cansado. Al mismo tiempo el sol desplegó
su puente de luz y calor; entonces el Hombre se reconfortó; el refrescante
líquido caía por su garganta,dandole una limpida sensación de frescura.De
pronto el Hombre sonrío,pues volvia a oir la algarabía de los niños,que se
esparcia por todo el universo,los dedos nuevamente corrian ágilmente sobre la
pared,pintando hermosas figuras,el milagro se presentaba otra vez;el corazón se
abrió de par en par,el Hombre entregó su amor,y asi los primorosos colores de
la primera mañana,se desplegaban alegremente.
enriquericardofield.May-2013