lunes, 28 de octubre de 2013
Poema
Inventario de los interrogantes. “Ser ó no ser, esa es la cuestión” ¿Soy yo, ó soy otro? Me llaman por mi nombre y yo respondo. Ante los demás mi nombre me identifica pero esto no quita mi asombro interior.
¿Soy el que se enoja? ¿Soy el que ríe?
Tal vez sea el que canta y escribe.
¿Soy el que ama? ¿Soy el que
mastica su bronca? ¿Quién soy?
Tal vez sea el que canta y escribe.
¿Soy el que sonríe? ¿Soy el solitario?
¿Soy el callado? ¿El que nunca se queja?
¿O el que critica a diario?
Tal vez sea el que canta y escribe.
¿Soy aquel que se hizo un nudo
en plena garganta para evitar
salir sus emociones?
¿Soy el que ahora tiembla y llora?
Tal vez sea el que canta y escribe……..
Deja los trajes.
Deja los
trajes
Confía, eres
partícula divina,
hazte dueño
de tu vida.
Tu cuerpo se
extiende más allá de tu piel
eres el todo
que crece en el cosmos,
tu piel, barrera visible por donde pasa todo
lo invisible,
penas y
alegrías,
no es una
cárcel, solo deja huellas.
Sal de ti
mismo, corre hacia afuera,
abrázate con
los demás y cesará el infierno de la separación.
Confía, eres
partícula divina,
hazte dueño
de tu vida.
Deja los
trajes de la noche oscura
y conocerás
las primeras luces del alba.
Deja a un
lado tus creencias,
nadie te pide
cuentas y nada tienes que justificar.
Despoja a tu
cuerpo de tus dudas y defensas.
Sé tu mismo.
Pierde tus
límites abriendo tus manos,
mira cuanto
puedes dar.
Renuncia a
todo para recibirlo todo.
lunes, 21 de octubre de 2013
Aquellas viejas estructuras
La entrada a las oficinas se veía espléndida todo el frente
recién pintado. El joven y su ocasional amiga se presentaron para trabajar ya
que la dirección de personal los había tomado en planta permanente. Los dos
vestían correctamente y lucían pulcros. Luego de anunciarse a la secretaria
respectiva, los recibió el jefe de relaciones humanas. Los miró y luego del
saludo acostumbrado les dijo-miren no se si les avisaron pero aquí se trabaja
de traje y corbata y en su caso con las uñas debidamente pintadas-Los jóvenes
se miraron atónitos y les respondieron:-no comprendemos, estamos bien vestidos
y aseados, ¿es por alguna norma en particular? Pero miren lo que me preguntan:
claro que es por una norma que figura desde que estas oficinas comenzaron a
funcionar, eso está escrito hace tantos años; ¡el traje, la corbata, el cabello
arreglado y corto, las uñas pintadas, los hace mas elegantes y presentables
ante el público! Los jóvenes se miraron y asintieron con su cabeza, pues
necesitaban trabajar.
Un perro divertido
Cuento. Un perro divertido.
En una oportunidad un perro se encuentra en la calle con
varios compañeros. Ladrido va ladrido viene, el perro como un líder del grupo
se puso a conversar y como siempre empieza a criticar a otro perro del mismo
barrio: fíjense como va vestido ese perro, pero si ni siquiera se cepilló, cómo
va a salir así de su casa .Los otros perros, sin detenerse un poco a analizar
la cuestión, asentían con su cabeza y un ladrido de desaprobación. Luego el
perro continúo con sus comentarios: miren a ese otro, no se puso el collar con
su nombre, y seguro no se ha dado las vacunas; y aquel otro no se bañó está
todo sucio. Así siguió un buen rato, hasta que todos se saludaron y se
dispersaron. El perro protagonista, regresó a su casa recibiendo las caricias
de sus dueños, y expresando un contundente MIAU, se echó a descansar.
El cuento de los amigos.
Los dos amigos se encuentran sentados en un hermoso banco de
la plaza, mirando pasar la gente. Evaristo comenta: Sr. González qué le parece,
a esta hora se disfruta la tranquilidad. González responde: si así es, Juan (González) te quería preguntar, ¿cómo
anda tu trabajo? Se que es algo complicado. Evaristo, con cierta frialdad y
manteniendo las distancias a pesar de que se conocían hacia mucho tiempo,
responde: bueno, en líneas generales bien, trabajo en lo que me gusta, pero sabe,
la semana pasada estaba en mi escritorio y apareció mi hermano Pedro, me dio
una sorpresa ,hacía tanto que no lo veía.
Ah, pensé que no tenias hermanos, imagino que alegría para
vos. Si, tiene razón, me contó que tiene varios hijos, le va muy bien con su
negocio de bienes raíces que atiende con su esposa pero enseguida se fue. (Juan se sintió muy
extrañado por el comentario de Evaristo) y sabía que Evaristo era un buen
trabajador, puntual en sus horarios, metódico y ordenado.
Después de unos días, se encuentran nuevamente. Evaristo le
dice a Juan; Mire, la verdad es que no se que hacer con mi trabajo, a veces
pienso en continuar con esto, pero no se si será conveniente, o tal vez si. Vio
que le conté de mi hermano me extraña que no volvió a llamarme. ¿Será cierto
que estuvo conmigo? No sé pienso que si.
Allá por 1830
Microcuento,allá por el 1830
Corría el año 1830, el gran salón de la vieja casona estaba
debidamente preparado y adornado para recibir a los huéspedes a partir de las
20 horas puntualmente como se * acostumbraba en aquella época. Todos fueron
llegando (a partir de las 22 hs). Los (1) caballeros y las damas se saludaban: ¡hola Montes de Oca!
¡Como está Don Anchorena! ¡Ah! ¡Doña Gertrudis qué bonito vestido! luego se sentaron a la mesa vestida con finos
manteles, platos de cerámica de Italia, cubiertos de plata del Egipto y copas
de cristal; los sirvientes iban y venían atendiendo a tantos comensales en esa
lúgubre noche. Uno de los hombres decía:
oigan, en mi última cacería en África cacé un enorme león yo solo, qué les
parece soy un gran cazador mientras su mujer discretamente miraba a un hombre
joven sin poder evitar este pensamiento: ¡yo también! Otro comentaba: compré
500 hectáreas de tierra para aumentar* mis cultivos.
Luego de la suculenta comida y exquisitos postres, comenzó
la música y las parejas se fueron preparando para bailar los valses de Strauss,
tan de moda en esos años. La mujer emperifollada le dice a su pareja: ¡qué bien
bailas, pero quita tu pie de encima del mío! Se destacaba entre ellos una joven
pareja, que bailaba el vals ante el aplauso de todos. Entre tanta algarabía la
música paró de golpe, las puertas se cerraron y todos se sintieron como
transportados en el tiempo. Una banda de diez hombres con su cara cubierta
amenazaron en voz alta: ¡que nadie se mueva, todos sentados, esto es un asalto! Ante los gritos de mujeres y hombres
los fueron despojando de sus joyas, dinero y todo cuanto tenían. Luego de
semejante susto todos se incorporaron, la música volvió a sonar y alguien en
voz alta dijo: ¡A bailar, el espectáculo debe continuar!
domingo, 6 de octubre de 2013
Primavera.
Primavera.
En este bonito verdor de setiembre escucho de madrugada
cuando se abren las
sombras, de la vieja iglesia el
martillo en su campana.
Es primavera, la soñada.
Ven bella alondra
borda tu canto para mi
con alfileres sin punta.
No te escondas, te veo.
ú
eres mi dulce desvelo.
Es primavera, la soñada
.
Luego de los albores
de la noche blanco escarlata
el susurro de la primavera
se abre en las coloridas ramas.
Es primavera, la soñada.
El aleteo del verdeazulado colibrí
pequeño
como un tornillo,
atrae mi soleada mirada
como un aguijón se clava en el firmamento.
Es primavera, la soñada.
Mientras el nenúfar amarillo
verdoso
abre su flor blanca.
Y los tules como
dientes
con la escoba del
viento
se
levantan.
Es
primavera, la soñada.
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