domingo, 6 de octubre de 2013

Un viaje espacial






Microcuento. Un viaje espacial
El niño no salía de su asombro; sus padres le anunciaron que harían el viaje al espacio. Corría el año 2.200 los viajes interestelares ya se programaban con facilidad. El niño y sus padres tenían todo el equipo preparado, un auto los pasa a buscar para llevarlos hasta la plataforma de lanzamiento. Una vez allí los tres se ubican en la nave espacial junto a otras personas. Se trata de una de las naves más modernas que no ofrecían dificultades ni tanta preparación, como en tiempos pasados. Comienza el ascenso, todos ajustan sus cinturones hasta que el niño ve por su ventanilla que están en medio del espacio; su sorpresa fue grande cuando aparece la Tierra, donde el vive. Observa los países que aparecen como dibujados, los océanos, mares y grandes espacios verdes. Después de muchas horas de viaje llegan por fin al nuevo planeta, la nave desciende suavemente y sus compuertas se abren. El niño estaba sorprendido pues todo esto para el era tan emocionante, ¡papá, es mi primer viaje! Ve una gran ciudad muy moderna donde se aloja con sus padres, salen a caminar y el niño siente que flota sobre la avenida. Luego pregunta: ¿dónde estarán los otros niños para que pueda jugar con ellos? En la Tierra son mis compañeros de colegio, vecinos, y mis primos. El padre le explica que en el espacio todo  es distinto, no existe esa convivencia, aquí está todo muy ordenado para que los científicos puedan seguir con sus investigaciones. Ah, dice el niño, mira papá, aquella estrella tan lejana es nuestra Tierra, quiero volver pronto allá es todo hermoso, mas natural, y tengo muchos amigos y en cambio en esta ciudad todo es perfecto pero no hay muchas personas y yo siento frio. Si hijo pronto volveremos no podemos dejar nuestra naturaleza humana y cerró el libro de cuentos del espacio. 


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