lunes, 19 de agosto de 2013

VIDA


El árbol se conmovió por el hombre, se sacudió sus raíces y corrió para ayudarle, lo veía débil y cansado. Al mismo tiempo el sol desplegó su puente de luz y calor; entonces el Hombre se reconfortó; el refrescante líquido caía por su garganta,dandole una limpida sensación de frescura.De pronto el Hombre sonrío,pues volvia a oir la algarabía de los niños,que se esparcia por todo el universo,los dedos nuevamente corrian ágilmente sobre la pared,pintando hermosas figuras,el milagro se presentaba otra vez;el corazón se abrió de par en par,el Hombre entregó su amor,y asi los primorosos colores de la primera mañana,se desplegaban alegremente.
enriquericardofield.May-2013

No hay comentarios:

Publicar un comentario