miércoles, 5 de junio de 2013

Retrato de mi jardín.


Muy despacio y ocultándome detrás de una planta,me acerqué al árbol,desde donde tibiamente se escuchaba el susurro desde el nidal,de las avecillas recien llegadas a este mundo.Las tres abrian muy grande su pequeño pico,esperando con muchos brios que su mamá,les pusiera algun alimento en sus bocas.Apenas tenian como una pelusa que los cubria y todavia no batian sus alas.Luego de comer las avecillas dormian plácidamente en el nido dándose calor una con la otra,bajo la mirada atenta de su madre que con tanta dulzura los cuidaba.

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