¿Recuerdas
aquellos tiempos?
Tú sentías el contacto de mi
cuerpo
Y yo la tibieza de tu dulce piel
dorada.
Cuanto dolor siento al no
poseerte,
Cuantas lágrimas derramo por no
tenerte.
Nuestros brazos se
entrelazaban.Nuestras
piernas se cruzaban y nuestros labios, en un apasionado beso se encontraban..
Así con locura desenfrenada,
sentíamos el galopar fuerte de nuestros corazones.
Nos quedábamos sin aliento,
llenos de caricias, de amor, acurrucados el uno con el otro;
¡Flotábamos en el espacio, sin
prisa y sin tiempo!
Las mejores sensaciones!!! y lamentablemente para otros las menos encontradas! Saludos!
ResponderEliminarGracias Agustín por tu comentario,son pqueñas cosas,pero brotan desde el corazón.
ResponderEliminar