martes, 19 de mayo de 2015

Ser. (Dedicado a mi amigo Lao)

Me siento despierto, profundo y grande cuando medito las cosas de Dios. Estoy contento y plenamente feliz.
A mi lado siempre está mi amigo-hermano como yo lo llamo. Nos sentamos junto a la mesa, ó cercanos a su añosa arboleda reflexionando sobre el pastor y su rebaño. Suenan en nuestros oídos aquellas santas palabras: “yo las conozco por su nombre y ellas me conocen a mi”

Un pájaro se posa sobre el árbol, una pluma se despide suave y lenta como gota de rocío, y en el lejano firmamento, aletea la paloma de la paz. Siento con mis dedos su perfume, con mis oídos  su celestial melodía y con mis ojos me lleno de ella.

4 comentarios:

  1. ¡gracias hermano-amigo por tus hermosas palabras! esas nuestras conversaciones son "historia pura" grabada en la memoria de nuestros corazones... ¡un abrazo!!

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  2. Hermoso Lao: grabada en la memoria de nuestros corazones!! Excelente.

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  3. Hermoso Lao: grabada en la memoria de nuestros corazones!! Excelente.

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  4. Hermoso Lao: grabada en la memoria de nuestros corazones!! Excelente.

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